05 septiembre 2010

LOST IN NEW YORK (I)

LA OTRA ISLA (E.D. Sept.'10)



Escribir a propósito de New York no tiene ningún mérito. Sólo resulta excitante si lo recuerdas. Has pasado siete días en una ciudad en la que apenas has dormido; en la que has bebido una cerveza que se llamaba Stella y te hacía cosquillas en la garganta, como si la mujer a la que da nombre te acariciara el cuello; has vivido en un piso en el que contabilizaste doce trampas para roedores y, sin embargo, aunque les ofrecieras queso, nunca aparecieron; una ciudad en la que encontraste una biografía de Rimbaud en el bar donde desayunaste siete veces bagels con crema de queso; unas tiendas en la que las dependientas te ponían los zapatos como si fueras una cenicienta urbana y luego te invitaban a New Jersey porque allí las tasas -y otras preocupaciones cotidianas- no existen.

Una ciudad en la que no hiciste el amor pero estuviste a punto de…