
Debo ser una hipersensible admiradora de la Coixet para emocionarme una y mil veces con el nuevo disco de Anthony and the Johnsons. A veces me da rabia que un grupo pequeño y único se haga universal. Ahora a todo el mundo le gusta Anthony y su dolorida voz; ahora va y todo el mundo es romántico y vulnerable, frágil.
Y sí, insisto: me da mucha rabia que Anthony ya no suene únicamente en mi habitación. Tanta rabia como aquel día en el que dejaste de echarme de menos y comenzaste a echarme la culpa.
Y sí, insisto: me da mucha rabia que Anthony ya no suene únicamente en mi habitación. Tanta rabia como aquel día en el que dejaste de echarme de menos y comenzaste a echarme la culpa.
