05 julio 2009

LAS PLAYAS DE BARCELONA


La sal del mar pocas veces me escuece en los ojos. La sal del mar únicamente los convierte en más verdes y, por tanto, no tan tristes.

Los granos de arena de la playa se incrustan en algunas partes pegajosas de mi cuerpo untado con bronceador. A veces me sorprendo de los lugares tan insospechados a los que esos granos llegan. Muy poca gente ha llegado hasta ahí.

En el rincón de la playa de Barcelona a la que voy, llegan las chicas más guapas de la ciudad. Las chicas más solas que te despiertan de tu sueño para pedirte un cigarrillo y te sonríen como si nunca hubieran visto todo lo malo.

En mi rincón de la playa, cuando atardece, algunos nos refugiamos en un chiringuito que se llama “El misterioso secreto de Amparo”. Me pido la cerveza más fresquita y leo poemas. Llevo días intentando averiguar quién es Amparo. Si lo hago, pronto descubriré su secreto.

A las doce del mediodía llegan los niños que están de vacaciones. Se bañan todos juntos, alborotándonos a todos, haciéndonos sonreír. Su monitor -un chico argentino precioso- les riñe constantemente. Parece que no le gusta nada que se tiren las piedras más grandes del fondo del mar.

2 comentarios:

La Penca dijo...

Yo también estaría como loca por saber quién es la tal Amparo. Me gusta ese nombre para un chiringuito :) Un saludo, y disfruta de esa maravillosa playa.

Anónimo dijo...

¿Sales en la foto? Me gustaría saber cómo eres.