14 mayo 2009

ÓJALA ZELDA HUBIERA COMIDO AQUÍ



Aquella noche quise ser Zelda y hacer el amor apasionadamente en el automóvil amarillo que inspiró a Fitzgerald para escribir “El Gran Gatsby”. Quise ponerme los zapatos blancos y romper los tacones con un foxtrot o un charleston hasta el amanecer. Beber ginebra y dejarme besar por alguna desconocida.

Aquella noche me hubiera gustado pelearme con el indeseable de Hemingway y decirle que era un tipo que no valía la pena, que no era un gigante ni un valiente sino un mediocre, que nunca comió en el restaurante de la Plaza Mayor de Madrid al que un día yo le hice esta fotografía cuando la camarera no me miraba.
No sé si lo recordarás pero aquella noche te dije que ya era inevitable, que ocuparías el centro de todas las fotografías allí por donde tu cuerpo pasara. Te confesé que el lector ideal no es aquel que lee más obras, sino el que escribe en los márgenes de los libros. Y creí que no había nadie que saliera a fumar a los balcones con más estilo que tú.
Al final de aquella noche pensé que nunca nadie debería terminar como Zelda lo hizo: abrasada en un sanatorio, amando a Francis Scott tan ferozmente que fueron capaces de beberse todo Alabama sin que nadie saliera herido, sin que nadie se diera cuenta.

3 comentarios:

Maine dijo...

A mí la literatura norteamericana siempre me ha gustado, pero cuánto daño ha hecho su hermenéutica inventada del "todo vale"... empezando por el inepto de Hemingway.

Lo siento, tenía que decirlo, porque a lo que escribes es absurdo agregar nada más.

Un beso. (¿Cuándo vienes a Madrid?)

Ripley dijo...

Mucho se podría decir sobre unos cuantos autores americanos. La literatura americana es muy rica y ecléctica. Buenísimo "El Gran Gatsby" y, muy al contrario que Maine y que tú, querida Duncan, Hemingway no era un inepto. Decidió conscientemente escribir en un lenguaje simple, porque según su modo de entender la literarura, no es mejor escritor el que escribe eternas frases usando un lenguaje que nadie entiende. Juan Ramón Jimenez apostaba por una literatura para cultos despreciando a las personas que no podían alcanzar su nivel.La literatura es deleíte y diversión, cada cual escribe según su parecer. Como persona, acepto cualquier recriminación que le puedas hacer. Tu texto buenísimo.

Ripley dijo...

Pd: donde pongo "muy al contrario que Maine y Tú, Hemingway, no era un inepto", evidentemente quiero decir que discepo de vuestra opinión y que a mí sí me gusta Hemingway. creo que se entendía, pero por si acaso, para que no haya malos entendidos porque me gusta mucho como escribís ambas. ;-)