
Hay días en los que la vida se nos pone a flor de piel y nos ataca el sentir. Conviene que esos días no llueva, de otra manera el efecto puede ser de una fragilidad devastadora. Yo, que suelo ir de lista por la vida, pensé que aquel día todo sería perfecto. Comenzó en una cafetería cuando una camarera dispuesta a alimentarse a base de zumos de naranja, confesó que siempre que quiere que un plato le salga bueno, escucha a U2 mientras cocina. Sonreí y le di el último trago a mi café. En el tren escuché casi hasta el llanto “Daylight and the sun” y me dormí. Una felicidad casi estúpida me invadió de pronto. Duró poco. Luego sólo recuerdo reproches, lágrimas, impotencia y soledad. Recuerdo también las cervezas en un bar desconocido de una desconocida ciudad. Unas ganas gigantescas de que nada hubiera ocurrido. Ganas de hacer entender, ganas de comunicar, ganas de conectar algo que siempre estuvo inmejorablemente conectado. Desgarro mojado en cervezas. Convicciones íntimas que no sirven para nada, que no pueden llegar a ningún sitio.
Y, por último, una frase de Michi Panero que después de leerla no deja de retumbar en mi cabezota:
“En esta vida se puede ser de todo menos un coñazo”
Y, por último, una frase de Michi Panero que después de leerla no deja de retumbar en mi cabezota:
“En esta vida se puede ser de todo menos un coñazo”
Últimamente me siento a mí misma así: un coñazo.

4 comentarios:
La primavera trae alteraciones hormonales y melodrama. Pasarás d estación.
Iba a ser muy, muy vulgar y a rebatir la frase analizándola literalmente, pero mejor otro día, que hoy ha salido el sol.
Ja, ja, ja.
¡Como broma es muy buena!
RKL: Es verdad. Creo que ya lo estoy superando.
LAAMANTECELESTE: jajaja! es verdad también. Literalmente analizada es muy muy vulgar.
HADA GRIS: qué poca sensibilidad...
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